Un crimen a cámara lenta o como acabar de una vez por todas con las pensiones

“Todo crimen tiene un móvil. Para descubrirlo y, de paso, desenmascarar a sus responsables solo hay que seguir el rastro del dinero. En este caso, es difícil encontrar un botín más atractivo. En España, los actuales planes de pensiones privados llevan ahorrados 109.244 millones de euros, una décima parte del PIB. Un monto que representa, sin embargo, una minúscula muestra de lo que podría ser el negocio de las pensiones para los grandes bancos y aseguradoras si desaparece su principal competidor: las pensiones públicas. Ya lo han hecho en muchos países de América Latina. Ahora quieren terminar el trabajo iniciado en España.”

Este es el título y el comienzo de un artículo publicado en el periódico Saltodiario.com, por el periodista argentino Martín Cuneo, experto en temas sobre los movimientos sociales y de América latina,(desde aquí recomendamos su lectura).

Esta introducción, nos sirve para desmontar la GRAN MENTIRA que nos están vendiendo y que por desgracia, poco a poco va calando, sin que tengamos medios para informar a la ciudadanía del engaño manifiesto al que nos están sometiendo tanto el Gobierno, el IBEX-35, las aseguradoras y la banca.

Nos dicen que el sistema público de pensiones es insostenible, que la Seguridad Social está en quiebra, que hay dos cotizantes por cada pensionista, por ello hay que ahorrar y hacerse planes de pensiones privados. Hay que recordar que el déficit estimado ronda los 18.000 millones de €.
Pero que es lo que no dicen ¿cuál es el móvil del crimen?, esto se lo callan:

  • Dan 45.000 millones € de dinero público al rescate de la banca.

  • La amnistía fiscal y el fraude fiscal supone cada año más 70.000 millones de €, el equivalente al coste de la sanidad pública de un año.

  • En el 2011, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE), desvía 14.000 millones de € de cotizaciones sociales para otros compromisos, que nunca se devuelven a la Caja de la S.S.

  • Se han gastado en los últimos cinco años, 69.915 millones de € del Fondo de Reserva de la Seguridad Social, más los 3.000 millones anuales de intereses que producía la inversión de ese dinero.

  • Los Gobiernos dejaron de ingresar a la caja de la S.S. más de 20.000 millones de € por las bonificaciones por el fomento del empleo.

  • Se cuantifica en un Informe de la Intervención General de la Seguridad Social, que entre los años 1990-2012, las arcas de la TGSS financió los complementos a mínimos, PnC y complementos por maternidad, responsabilidad de los Presupuestos del Estado por valor de 72.371, 5 millones de €.

  • Otros gastos, como por ejemplo las compensaciones a los afectados por el terremoto de Lorca, víctimas de incendios u otras catástrofes naturales y otros fines que nada tienen que ver con abonar prestaciones contributivas (pensiones) de la Seguridad Social.

  • El Estado (Ministerio de Hacienda), no está haciendo un préstamo a la Seguridad Social para hacer frente a sus pensiones, esto es devolver unas cuantías que ya pertenecían por derecho al propio Sistema de Seguridad Social (aproximadamente unos 600.000 millones €).

Esto es lo que pasa con los ingresos de la Seguridad Social, ese es el crimen, que toda caterva de manijeros de los poderes económicos esconde a la opinión pública.

Pero el final de las pensiones públicas no está escrito, el sistema es sostenible. La insostenibilidad no es, ni mucho menos, un hecho inevitable. Es necesario afrontar la transformación del sistema, no su insostenibilidad.

La sostenibilidad de las pensiones es un problema político y no económico, la cuestión es la distribución de la renta. Se pretende que creamos que lo importante para la sostenibilidad es “cuantos son los que producen”, cuando la variable importante es “cuanto se produce” y como se reparte, distribución de la riqueza, no tienen en cuenta la productividad.

El problema es de voluntad política, es decidir en que nos gastamos el dinero que el Estado recauda, el cual no tiene en cuenta el artículo 109 de la LGSS, en relación con el 41 y 50 de la C.E.

El 2014 España destinó a pensiones el 12% del PIB, Francia el 15% e Italia el 17%. Según Eurostat, en el 2015 España tuvo un gasto social sobre el PIB y una presión fiscal de las más bajas de la zona euro. Por lo tanto, y en contra de algunos presagios, tenemos margen para sostener el sistema.

El Sistema Público de Pensiones, no solo es sostenible, SINO QUE ADEMÁS ES EL MAYOR PILAR DEL ESTADO DE BIENESTAR, junto a la Educación y la Sanidad (y más en estos momentos de coronavirus) y que reformas como las del 2011 y 2013, ponen en gran riesgo y perjudican mayoritariamente a todas las generaciones que en un futuro próximo o más lejano, tengan la necesidad y/o el derecho de acceder a alguna de las prestaciones del sistema.

https://www.nuevatribuna.es/articulo/economia/pedro-sanchez-itf-pensiones/20180112173810147196.html

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